BODEGAS MARQUÉS DE VIZHOJA
Compromiso con el vino de la tierra
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Nuestro padre, D. Mariano Peláez, nos ha transmitido una filosofía que se resume en dedicación y tradición. El respeto al trabajo tradicional y la unión de los medios actuales para lograr una fusión de arte y enología.

Como solía decir, “el vino se hace en el viñedo, no en la bodega”.

Nuestra filosofía

Tradición e innovación

Somos sus hijos, Jorge y Javier Peláez, los que continuamos al frente de la gestión de las Bodegas Marqués de Vizhoja en la actualidad.

Durante sus años de trabajo nos transmitió el conocimiento adquirido con su experiencia y un afán indiscutible por lograr la máxima calidad. Para ello apostó por un equilibrio entre la innovación y la tradición secular de la elaboración del vino en Galicia. Esas enseñanzas son las que pretendemos mantener vigentes en nuestra bodega y transmitirlas a la próxima generación.

Nuestra historia comienza en la Finca La Moreira

En realidad, se trataba de un antiguo secadero de tabaco que se reconvirtió en bodega. Los nuevos depósitos de acero inoxidable con control de temperatura son seña indiscutible de la modernización del espacio. Con ellos elaboramos los vinos siguiendo unos procesos actuales. El Pazo La Moreira es donde continúa nuestro camino, un lugar que se ha convertido en la sede del imaginario “Marquesado de Vizhoja”. Este edificio simboliza la antigua nobleza gallega y las formas tradicionales de cultivo y explotación de la tierra.

Las uvas

Las uvas de Bodegas Marqués de Vizhoja presentan un equilibrio de acidez óptimo. Eso permite unas producciones de excepcional calidad con albariño, loureira y treixadura. El secreto se encuentra en el terreno donde se asienta la Finca La Moreira. El Condado do Tea cuenta con una tierra de gran calidad. El Río Miño garantiza un clima favorecedor para el cultivo. La orografía juega también un papel clave. La inclinación de la ladera protege los viñedos de heladas, vientos y temperaturas extremas. Además, facilita el drenaje natural hacia el Miño. Todo ello da lugar a un terroir privilegiado, como se puede comprobar en nuestras uvas.

“Es condición de nuestros genes tener mosto en las venas. Esa es la razón por la que amamos y disfrutamos tanto lo que hacemos”

Jorge Peláez. Presidente y propietario de Bodegas Marqués de Vizhoja.